Sermón 18 de abril de 2010 Hechos 11:1-18.

En la época cuando se escribieron los libros que forman la Biblia, no había fábricas de papel.  El pergamino se usaba para los libros, y el papel que había no se derrochaba.  El proceso arduo de confeccionar las páginas, indicaba que lo que escribiera tendría que valer la pena.

En visa de esto, surge la pregunta de por qué el autor del libro de los Hechos repite en dos capítulos sucesivos el relato de lo que vivió Pedro en el techo de una casa en Jope. Parece un derroche del material el explicar lo que le pasó a Pedro cuando tuvo la visión de la sábana llena de animales, y luego en el siguiente capítulo, poner todo el relato con casi todos los detalles en boca de Pedro ante los creyentes procedentes del judaísmo en Jerusalén, quienes lo criticaron por lo que había hecho al tener compañerismo con la gente en Cesarea.

Parece que el propósito del autor no fue de aburrirnos con la repetición.  Fue más bien para mostrar el poder de este relato en la controversia.   Al estar delante de este tribunal informal, Pedro pudiera haberse defendido con argumentos y lógica, con planteamientos teológicos, con todo tipo de ponencias.

El debate tiene su lugar, y es importante la teología.  Pero en este caso, Pedro trataba con algo tan visceral, con prejuicios tan fuertes, reforzados con siglos de tradición, que reconoció que el argumento no iba a prevalecer. Hacía falta otra forma de comunicar una realidad tan radical y tan opuesta a la sabiduría popular.

Por medio del relato, Pedro invitó a los que lo criticaban a que anduvieran con él por la experiencia que había vivido pocos días antes.  De ahí, pudo empezar con ellos donde estaban, donde él había estado ese día cuando subió al techo de la casa en Jope. Con ellos anduvo por el asombro de esa visión.  Con ellos vio con asco los animales inmundos, los cuales debía de matar y comer.  Con ellos respondió, protestando que nunca había permitido que pasara una cosa inmunda por sus labios.  Con ellos escuchó tres veces la voz que le respondió: “A lo que Dios ha purificado, no lo llamarás impuro.”

Invitó a sus oyentes a que escucharan la invitación de parte de un no-judío, de un oficial del ejército opresor, a venir a su casa a hablarle de Dios.  Y con él, fueron testigos de lo que ocurrió, cosa tan inesperada, cuando aquellos extranjeros repugnantes recibieron la bendición, no de agentes humanos, ni por medio de los creyentes, sino directamente del Espíritu de Dios.

Queremos vivir con certidumbre, pero la vida no es así.  La vida es un camino.  La vida es una jornada.  La vida es algo que la llevamos paso a paso con Dios.

Vamos aprendiendo de nuestras experiencias, y aprendiendo de las experiencias de otras personas cuando nos las comparten de una manera respetuosa pero de una manera que tiene convicción.  Y lo que tenía Pedro en este momento era la convicción de que él había actuado correctamente.   Estaba convencido de que el tomar ese paso, de ir con esos hombres a esa casa ajena y hablar allí del amor de Dios, era lo que Dios quería.

Y él lo había vivido porque, junto con los seis compañeros que fueron con él, había visto el resultado de esa visita, cómo esta gente tuvo una vida transformada como resultado de su disposición de ir a un lugar ajeno y desconocido, a un lugar al cual quizá tenía un poco de temor, por muchos motivos.  Pero cuando él actuó de esa manera, vio los resultados.

Y cuando llegó a Jerusalén y la gente empezó a regañarlo por haber hecho eso, no pudo hacer más que hablar con la convicción de su vida y de su experiencia de cómo Dios lo había llevado paso a paso en el camino de la fe hasta ese momento.

Cuando nosotros tenemos una controversia quizá lo último que queremos hacer es exponernos de esta manera.  Mejor quiero poner mis ideas, mis argumentos, mis aseveraciones, para convencer a la gente, pero no quiero ponerme a mí mismo, para hablar de mi experiencia, de lo que he aprendido en mi vida, de lo que Dios me ha enseñado,  paso a paso.  Eso nos da un poco de miedo, ¿verdad?  Eso ya se trata de testimonio, no solamente de ideas. 

Si damos un testimonio, existe la posibilidad de que se nos rechace.  Y si alguien rechaza nuestro testimonio, sentimos que nos están rechazando a nosotros mismos.  Por eso es un riesgo el hablar de nuestra experiencia, simplemente de lo que hemos experimentado y vivido, caminando con Dios.  Pero eso es lo que Dios nos llama a hacer, y eso es lo que hace Pedro en este caso, con grandes resultados.   Como dice en Hechos 11:18, los hermanos de Jerusalén oyeron estas cosas, y se callaron.   No podían hablar en contra de lo que Pedro había vivido en ese momento.

Si lo pensamos bien, esa es la realidad de Jesucristo entre nosotros y nosotras. Cuando Dios quería comunicarse de una manera concreta y firme, no nos mandó otro libro, no nos mandó un mensaje, no nos mandó una carta.  No envió a su Hijo, quien vivió, caminó, experimentó toda nuestra vida, y nos invitó a caminar en fe como él caminaba, buscando la dirección del Espíritu Santo, confiando en Dios, amando a su prójimo y haciéndole el bien.  Eso fue lo que Dios hizo.  Dio su testimonio entre nosotros y nosotras por medio de Jesucristo.

Cada quien tenemos experiencias que hemos vivido en las cuales vemos cómo Dios nos ha estado llevando.  Quizá no lo vemos al momento. Muchas veces es al mirar hacia atrás que nos damos cuenta, en una nueva forma de aprender, que en una dificultad en una situación, Dios estaba con nosotros y caminaba con nosotros y nos ayudaba a seguir adelante.  

Muy bello es recordar ese momento y decir, “Sí, Dios estaba conmigo, me estaba guiando, me estaba ayudando, me estaba sosteniendo, me estaba apoyando, me estaba fortaleciendo, me estaba enseñando en ese momento.   Cuánto más bello es entrar a una situación que está por delante, sabiendo que Dios está con nosotros, sabiendo que Dios es fiel, sabiendo que Dios nos ama, sabiendo que en esa situación hemos de buscar con Dios la mejor solución para ese problema.   Eso es caminar en fe.  La fe mira hacia atrás.  La fe mira hacia delante.

En estos días estaremos como iglesia mirando también hacia atrás y hacia delante.  Hace alguno meses que nos comprometimos a un caminar por medio del Colegio (Collegium) y algo que prometimos hacer fue estudiar juntos y juntas, hablar, y reflexionar.  Dentro de pocos días estaremos haciendo un proyecto de reflexión en el cual pensaremos en la historia nuestra como comunidad de fe.  Miraremos hacia atrás a la historia de esta iglesia, pero no sólo para estarnos en la nostalgia, pensando, “Ay, qué tiempos aquellos, tan bellos.”  Sino que también reconoceremos la acción y presencia de Dios en el pasado, para mirar hacia el futuro y hacernos la pregunta, “Ahora, en vista de todo esto, ¿qué es lo que Dios nos llama a hacer de aquí en adelante?”   Tomando lo pasos de fe, no sólo de recordar lo pasado pero de anticipar lo futuro también.

Aquellos cristianos en Jerusalén estaban en una situación precaria.  Eran pocos, eran marginados, no eran de la gente importante de aquel tiempo, eran parte de un pueblo muy pequeño en la frontera del Imperio Romano, grande y poderoso.   No nos encontramos en la misma situación, pero estamos también dependiendo del mismo poder de Dios, de que nos guíe y nos lleve hacia delante, en la visión que tiene para nosotros y nosotras, como iglesia y en nuestra vida personal también.

Porque para Pedro, esto no fue sólo un trabajo que avanzó a la iglesia.  No fue sólo un proyecto por el cual la iglesia siguió creciendo y ampliándose en partes nuevas del mundo, alcanzando a personas que antes no habían conocido a Dios.  

Esto fue también un camino de transformación para Pedro, y no fue un camino fácil.  No crean que esto fuera fácil para Pedro.  Sabemos, leyendo un relato que escribió el Apóstol Pablo, sabemos que después de algún tiempo Pedro también falló un poco.  En otra ocasión, Pedro llegó adonde estaban unas personas no judías, y se sentó a comer con ellos.  Pero luego cuando llegaron otros judíos del partido de Jerusalén, Pedro se apartó de los no judíos.   Le dio miedo la crítica que podrían hacer aquéllos.  Así que no se crean que fuera Pedro del todo el gran héroe. El héroe de esta historia es el Espíritu de Dios, quien nos invita y nos ayuda a caminar en nuevos caminos de transformación. 

Y no nos olvidemos del poder del testimonio.  Mucho de lo que hacemos en la comunidad de fe al reunirnos es hablarnos unos a otros de la fidelidad de Dios.  Es por eso que las oraciones del pueblo, invitamos los testimonios.  Es por eso que al hablar en otras circunstancias, fuera del culto, tratamos de hablar de las cosas que Dios está haciendo en el mundo y en nuestra vida.  Porque es así como nos animamos. 

El testimonio compartido dentro de la comunidad de fe tiene allí su prueba.  La comunidad recibe el testimonio y ve si es provechoso también para los demás. Es por eso que estamos cada quien buscando nuestro camino pero con referencia a la otra gente. Desde el principio, la iglesia es un proyecto colectivo, no de individuos aislados.

La Biblia misma es más que nada una gran colección de testimonios.  En la Biblia no hallamos mucha filosofía. No hallamos mucha especulación. Hay algo de poesía en los Salmos, etc., pero aun mucha de esa poesía relata una historia, da un testimonio.  Y la mayoría de la Biblia es una colección de historias de de cómo el pueblo de Dios ha descubierto que Dios está con ellos, que Dios es fiel, que Dios es confiable, que Dios es amor, y que Dios cuando menos lo esperamos, nos lleva a nuevos lugares, a nuevas circunstancias, quizá a nuevos desafíos, pero también a nuevos descubrimientos, a nuevas transformaciones, para comprender aun más y nuevamente el gran amor de Dios que lo hallamos en Jesucristo.

Gracias a Dios.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: